Para algunas personas, la cuaresma es un periodo para refrendar su fe, para otros es una oportunidad de disfrutar una comida fuera de la cotidianidad o participar del ritual de compartir una comida en familia. Así, sin importar el motivo, el calendario religioso modifica los platillos en la mesa ¿Pero de dónde viene esta festividad y cómo llegamos a vincularla tan fuertemente con el paladar?